Un sistema a medida conviene cuando las herramientas genéricas obligan a duplicar capturas, usar hojas separadas o depender de procesos manuales.
Define el flujo real
Primero se documenta cómo entra una solicitud, quién la atiende, qué se cobra y qué información debe conservarse.
Construye por etapas
Las funciones críticas se liberan primero y después se agregan automatizaciones, reportes e integraciones.
Evita dependencias innecesarias
El sistema debe seguir operando aun cuando un servicio externo tenga una interrupción temporal.

